Yo pertenezco al Conservadurismo Nacionalista y Católico, que hoy está sumamente escaso en Argentina ya que hablas de política y ví que eres de derecha por lo que ví en algunos de tus comentarios, yo creo en el libre mercado pero sin destruir tu industria nacional porque tener tu propia industria, el mercado no es un dios absoluto ni un fin en sí mismo; es un medio subordinado al bien común de la Nación. El mercado debe servir para engrandecer a la Patria y elevar el nivel de vida de sus ciudadanos, no desmantelar el país.
Un país sin industria es un país dependiente, termina siendo proveedora de materia prima que importa valor agregado ajeno, las empresas locales que tengan las condiciones necesarias para competir (infraestructura, energía, baja presión impositiva) y que no sean arrasadas por la competencia desleal de subsidios extranjeros o mano de obra esclava de otros continentes.
Estimular el capital privado nacional, para que los dueños de las fábricas sean ciudadanos comprometidos con el destino de su propio suelo y no corporaciones anónimas sin bandera que se van al primer signo de crisis, esto me refiero que también el gobierno nacional que esté deje de romperle el culo con impuestos ridículos que acá en Argentina tenemos el impuesto al cheque, un IVA totalmente ridículo, etc.
Otro punto es, el asistencialismo extremo que tenemos en Argentina no se si pasa con otros paises pero me imagino que debe pasar, el rol del Estado no es repartir dinero impreso o recaudado a la fuerza de los que producen, sino crear las condiciones macroeconómicas (con ese libre mercado e industria nacional de la que hablabas) para que las empresas generen empleo genuino. El mejor plan social que un gobierno puede ofrecer es un trabajo digno, en blanco y bien remunerado.
Mantener a millones de personas mediante planes sociales permanentes exige una presión impositiva asfixiante sobre el comercio, el campo y la industria nacional, o bien una emisión monetaria descontrolada que genera inflación. Es un círculo vicioso: la inflación destruye el salario, genera más pobreza y el político responde creando más planes. Romper esa trampa es indispensable para sanear la economía y devolverle el valor a la moneda y al esfuerzo del trabajador, personalmente estos planes deberían decirlo solo gente discapacitada.
Para finalizar, el progresismo globalista y el liberalismo económico anarcocapitalista a ultranza coinciden, paradójicamente, en querer disolver las fronteras: uno para imponer agendas culturales uniformes y el otro para el libre flujo de capitales y mano de obra barata, donde vemos lo que pasa en paises como España, Francia, Reino Unido donde no sabes en que país estas si vas a visitar está lleno de musulmanes que no es el problema que te encuentres gente de otros paises, el tema está es que usan esta inmigración masiva para mano de obra barata o para ganar votos como lo está intentando hacer Pedro Sánchez en España.
Por último, el republicanismo que creo no es el Trump o te dicen seguro sos Trumpista, hay que entender que el republicanismo es mas amplio y no creo en el mesianismo, que sólo el lider tiene la razón ya sea izquierda o derecha, eso es caer en una trampa que el pueblo la termina pagando porque se termina cayendo en el Populismo de un lado y otro. El principio básico del republicanismo clásico es que las leyes y las instituciones deben estar por encima de los hombres.
Para un republicano serio, la concentración de poder en una sola persona es peligrosa por definición porque el poder debe estar limitado, fragmentado y controlado, porque la naturaleza humana es falible y el poder absoluto corrompe al hombre porque cuantos casos no hemos visto.
Cuando un sector cae en el dogmatismo de que solo su referente tiene la razón, deja de hacer política basada en el bien común y pasa a formar una especie de secta secular. Criticar con argumentos a los gobernantes de tu propio signo político por mas que te caiga bien o coincide con tu ideología si se desvían de la justicia es una obligación moral, no una traición.