Literalmente el beso se da con los boca, pero en un sentido poético y emocional, el primer beso a menudo se da con los ojos, el cruce de miradas intensifica la intimidad y enciende la atracción, preparando el terreno para el momento en sí.
Una mirada puede transmitir más palabras que cualquier frase, marcando el tono de lo que significa ese primer acercamiento, creo que al momento de besar, solemos cerrar los ojos de manera natural para evitar la sobrecarga visual.