Nos cuenta una persona de Los Angeles:
«Cuando tenía 14 años (y era muy, muy pobre y pasaba por un mal momento), trabajaba en un pequeño restaurante vietnamita en el condado de Orange. Keanu Reeves y su novia, Jennifer Syme, entraron y, después de que los atendí, me dejaron un sobre lleno de dinero en efectivo; en su mayoría, billetes de cien. Me dejaron un sobre a la semana durante casi cinco meses, y personas al azar se encargaban de entregármelos. Cada sobre contenía una pequeña nota con mensajes inspiradores, como: "Seguimos apoyándote" y "Estamos muy orgullosos de ti; sigue adelante"».

El 24 de diciembre de 1999, estando embarazada de ocho meses, dio a luz a su bebé con Reeves —una niña—, pero la pequeña nació muerta.
El dolor que Syme y Reeves sufrieron por la pérdida puso a prueba su relación, la cual terminó varias semanas después. Siguieron siendo amigos cercanos tras su ruptura y retomaron su relación en 2001.
El 2 de abril de 2001, Syme estrelló su Jeep Grand Cherokee contra una fila de coches estacionados en Cahuenga Boulevard, en Los Ángeles.
Salió parcialmente despedida del vehículo y falleció al instante. Tenía 28 años. Reeves, Dave Navarro, Scott Coffey, el guitarrista de Anthrax Scott Ian y David Lynch actuaron como portadores del féretro en el funeral de Syme.