Cuando alguien tiene acceso a lo mejor de lo mejor de forma constante, su "umbral de satisfacción" sube drásticamente. Lo que para la mayoría es un lujo increíble (un hotel cinco estrellas, una cena gourmet), para ellos es el estándar básico.
Una persona con muchos recursos siente que no necesita el favor de nadie porque puede "comprar" la solución a sus problemas. Al disminuir esa dependencia, a veces disminuye también la motivación para ser empático o cordial, lo que se traduce en esa actitud enojona o distante.