Un usuario contó en redes cómo terminó haciendo una remodelación inesperada… todo por un sueño.
Relató que su esposa despertó convencida de que había algo de valor escondido bajo el piso de la casa. Incluso marcó el lugar exacto, que resultó estar en el baño.
Sin pensarlo demasiado, él fue por una herramienta para romper el piso y pasó horas trabajando.
Al no encontrar nada, le avisó que el supuesto “tesoro” no existía.
Ella solo sonrió y, con toda calma, respondió algo como:
“Bueno, ya que abriste todo, mejor aprovechemos para cambiar el baño: movemos la taza, ponemos azulejo nuevo, pintamos y decoramos”.
Al final, quedó claro que mientras él apenas iba… ella ya había dado varias vueltas a la idea

